La mesa de operaciones de JPMorgan, considerada "la más precisa de los últimos dos años", se vuelve alcista.
La lógica de soporte abarca cinco pilares: expectativas macroeconómicas superiores, resiliencia del consumidor, expectativas de ganancias bajas, estabilización de los rendimientos y mejora técnica. Desde el último cambio de tendencia el 31 de agosto, el trade largo en Nasdaq 100 y corto en Russell 2000 acumuló un alza superior al 8%; esta vez, el giro hacia una postura más alcista es aún más convincente. En cuanto a estrategia, la tecnología sigue siendo el eje central de la posición larga, pero la herramienta de cobertura cambia de las posiciones cortas en RTY a derivados, a la vez que se indica que persiste el riesgo de un aumento de tasas a largo plazo.
La mesa de operaciones de Market Intel Desk de JP Morgan, reconocida por anticipar con precisión los puntos de inflexión del mercado en los últimos dos años, ha emitido nuevamente una señal clave: de "cautela táctica/neutralidad" a "tácticamente alcista". Este giro se produce justo antes de un periodo clave en el que se publicarán datos macro y microeconómicos relevantes, generando una gran atención en el mercado.
El informe más reciente indica que la base principal de este cambio de postura se sustenta en cinco pilares: fundamentos macroeconómicos mejores de lo esperado, resiliencia sostenida del consumidor, expectativas de ganancias subestimadas, estabilización de los rendimientos de bonos y mejora técnica. Al mismo tiempo, la mesa ha ajustado su estrategia y ya no favorece el par long Nasdaq 100 (NDX) - short Russell 2000 (RTY), inclinándose más ahora por expresar sus opiniones a través de derivados.
Cabe destacar que el último cambio de postura se produjo el 31 de agosto, momento en que pasaron de alcistas a "cautela táctica/neutralidad". Desde entonces, el S&P 500 se mantuvo prácticamente estable, mientras que la operación recomendada de long NDX/short RTY acumula una suba superior al 8%, y en general el mercado accionario estadounidense superó al resto de los principales mercados. Este nuevo giro alcista indica que el equipo considera que la relación riesgo-recompensa a corto plazo ha mejorado notablemente.
Respaldo con pronósticos acertados, fuerte peso de la señal alcista
En los últimos dos años, la mesa institucional de Market Intel Desk de JP Morgan ha validado sus presunciones en varios momentos clave, ganando alta relevancia como referente en los círculos inversores institucionales.
El último cambio de sesgo ocurrió el 31 de agosto, cuando pasaron de alcistas a "cautela táctica/neutralidad", citando incertidumbre sobre la política de la Reserva Federal, estructura de posiciones, ampliación de spreads crediticios, efectos estacionales negativos y presión por retroceso de factores momentum. En aquel entonces, recomendaron enfocar posiciones en el par long NDX, short RTY.

Los resultados confirman este juicio: desde ese ajuste, el SPX permaneció casi sin cambios, mientras que el par long NDX/short RTY acumuló una suba mayor al 8% y las acciones estadounidenses continúan liderando sobre el resto. Este contexto otorga aún mayor credibilidad de mercado a la nueva señal alcista.

Cinco razones que fundamentan la visión alcista
En el informe reciente, el desk detalla cinco fundamentos centrales de su visión positiva:
Primero, fundamentos macroeconómicos mejores de lo esperado. Los últimos datos PMI flash indican que el crecimiento económico supera lo esperado por el mercado, lo que respalda empleo, consumo y ganancias corporativas. El equipo resalta que el crecimiento de ganancias por acción (EPS) del S&P 500 está vinculado al crecimiento del PBI nominal y no al real; en las condiciones actuales, el mercado podría estar subestimando las ganancias.
Segundo, resiliencia del consumidor sostenida mejor a lo esperado. Aunque hay dudas sobre la capacidad de los consumidores para soportar inflación y tasas altas, los datos reales de consumo siguen sorprendiendo positivamente, desafiando la teoría de la "recuperación en K". A la vez, la mejora en el mercado laboral beneficia aún más el consumo.
Tercero, margen para revisar al alza las expectativas de ganancias. El crecimiento del EPS para el segundo trimestre de 2026 se proyecta en 52%, mientras que para el tercer trimestre la expectativa ronda el 29%; el equipo estima que este pronóstico podría ser bajo, dado que los 11 sectores del S&P 500 anticipan crecimiento positivo en ingresos y EPS.
Cuarto, posible estabilización de los rendimientos de bonos. El estratega de tasas de JP Morgan, Jay Barry, estima que el rendimiento de los bonos a 10 años de EEUU pase de 5,18% a 5,20% en el próximo mes, retrocediendo a 5,05% hacia fin de año. Una menor volatilidad en los rendimientos ayudaría a aliviar parte de la presión bajista sobre las acciones.
Quinto, mejora técnica sostenida. Los factores estacionales se tornan favorables, se espera más participación minorista y la estructura general de posiciones es liviana, lo que abre espacio para subas.
Catalizadores de corto plazo en foco, atentos a la ventana de datos
La mesa también enumera los posibles catalizadores de volatilidad en el corto plazo:
En inflación, esta semana se publican los datos PCE y de manufacturas ISM; dentro de esto, el subíndice de precios pagados en manufactura ISM es un importante adelanto inflacionario, impactando aún más el subíndice de servicios. Si los datos resultan calientes, la curva de rendimientos podría aplanarse en un bear market. Los datos de IPC se presentan el 14 de octubre y la reunión de la Reserva Federal es el 28 de octubre.

En el mercado laboral, la mejora en el empleo refuerza la narrativa de crecimiento y consumo, pero bajo el actual marco de valuaciones, podría volver a prevalecer la lógica de que "buenas noticias son malas noticias": datos laborales fuertes podrían aumentar las expectativas de suba de tasas.
En la temática de IA, el lanzamiento de Muse por parte de META inyecta nuevo impulso, mientras que el día del desarrollador de OpenAI y el reporte de resultados de Micron Technology (MU) son eventos a seguir esta semana.
Ajuste de estrategia: tecnología sigue como núcleo alcista, pares migran a derivados
En cuanto a las operaciones específicas, la mesa ajustó su estrategia de posiciones:
El sector tecnológico sigue siendo el principal puntal long, pero ya no recomiendan cubrirse con posiciones short en RTY, ya que una caída adicional en el petróleo y los rendimientos podría causar un short squeeze en RTY. En su lugar, sugieren captar este riesgo de squeeze a través de derivados.
Dentro del sector tecnología, el equipo anticipa una dispersión estructural, con semiconductores y los componentes del "Mag 7" listos para superar al sector como un todo. El segmento de software, aunque todavía sin consenso, comienza a ganar tracción y es visto como una oportunidad alcista no consensuada. El equipo mantiene una postura positiva sobre la persistencia del tema IA, recomendando mantener exposición.
Fuera de tecnología, consideran que para que los sectores cíclicos muestren una recuperación sostenible, es necesario ver una curva de rendimientos con inclinación alcista. En áreas no ligadas a IA, las acciones bancarias se benefician de la reapertura económica, potencial inclinación de la curva y mejora en las perspectivas de los mercados de capitales.
Para los sectores sensibles a tasas de interés —inmobiliario, telecomunicaciones y servicios públicos— creen que pueden participar de algún short squeeze, aunque probablemente sigan rezagados respecto al S&P 500 (excepto activos relacionados con IA).
En cuanto al mayor potencial catalizador, señalan que si EEUU e Irán llegaran a un acuerdo, la bolsa europea y RTY se dispararían; además, la temática de recuperación post-Covid (aerolíneas, autos, cruceros, consumo discrecional, hoteles, etc.) también merece atención, recomendando posicionamiento preferente vía opciones.
Riesgos de largo plazo persisten, visión alcista no es optimismo incondicional
Aunque el posicionamiento de corto plazo es alcista, la mesa recalca varios focos de preocupación de mediano-largo plazo que aún no se disipan:
Primero, ¿subestima el mercado de bonos el final del ciclo alcista de la Fed? Si la economía crece al 5% real como lo insinúan los PMI flash, la presión inflacionaria sigue en alza y el empleo impulsa mayor inflación salarial, podría hacer falta un sendero de suba de tasas aún más agresivo.
Segundo, ¿el mercado empezará a predecir una suba de 50 puntos básicos en alguna reunión de la Fed?
Tercero, ¿cuándo la inflación agrícola se trasladará a la inflación núcleo?
Cuarto, ¿existen oportunidades estructurales sostenibles fuera del sector tecnológico?
Las respuestas a estos interrogantes marcarán si este giro alcista se transforma en una tendencia más duradera o sólo constituye un rebote táctico y de corto plazo.
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